Lorca
La iglesia de San Cristóbal se queda pequeña en el adiós a Régulo Cayuela
La iglesia de San Cristóbal de Lorca se llenó de fieles para despedir a Régulo Ginés Cayuela Lozano, quien ha sido párroco durante los últimos 20 años.
No quedó ni un banco libre y fue necesario sacar sillas de la casa parroquial para acomodar a los numerosos asistentes, llegados desde el propio barrio y desde otros puntos de Lorca.
Visiblemente emocionado, Régulo Cayuela agradeció el cariño recibido durante estas dos décadas y recordó algunos de los momentos vividos junto a sus feligreses, entre ellos el reconocimiento del beato Pedro Soler, estrechamente ligado a Lorca.
La celebración se prolongó hasta entrada la noche y, al finalizar, numerosos fieles hicieron cola para despedirse personalmente del sacerdote.
Un adiós que es más bien un «hasta luego», ya que Régulo Cayuela regresará próximamente a Lorca para participar en la bendición de la imagen de San Pedro Soler y en el acto en el que el bulevar que une la Plaza del Cristo de la Sangre con el atrio de San Cristóbal llevará su nombre, una decisión aprobada por unanimidad por el Pleno municipal.







