Región de Murcia
Las viviendas okupadas en venta crecen casi un 19% en la Región de Murcia
El número de viviendas okupadas a la venta en la Región de Murcia ha aumentado un 18,9% durante el último trimestre de 2025, según los últimos datos publicados por el portal inmobiliario idealista. En apenas un año, la cifra ha pasado de 1.395 a 1.658 inmuebles, confirmando una tendencia al alza que ya se percibe en todo el país.
Una parte significativa de estas viviendas se concentra en la capital regional. En la ciudad de Murcia se contabilizaron 509 viviendas okupadas en venta entre octubre y diciembre, lo que supone un incremento del 19,2% respecto al trimestre anterior, cuando la cifra era de 427.
Actualmente, las viviendas okupadas representan el 5,7% del total de inmuebles en venta en la Región de Murcia, porcentaje que se eleva hasta el 7,2% en la ciudad de Murcia, situándola por encima de la media autonómica.
Una tendencia que se consolida en toda España
A nivel nacional, el fenómeno también sigue creciendo. En el conjunto de España, el volumen de viviendas okupadas en venta aumentó un 4,6% en solo un trimestre, alcanzando 24.058 inmuebles anunciados en el último trimestre de 2025, frente a los 23.010 del periodo anterior.
Por comunidades autónomas, Cataluña concentra el 40% de todas las viviendas okupadas a la venta, seguida de Andalucía (20%) y la Comunidad Valenciana (11%). La Región de Murcia y la Comunidad de Madrid representan cada una el 7% del total, mientras que Castilla-La Mancha se sitúa en el 4%, Canarias en el 3% y Baleares en el 2%.
En algunas zonas, el peso de este tipo de viviendas es aún mayor. En la provincia de Barcelona, las viviendas okupadas suponen el 8,3% del mercado, mientras que en capitales como Tarragona alcanzan el 8,5%.
“Un fracaso como sociedad”
El portavoz de idealista, Francisco Iñareta, ha advertido de que estos datos reflejan que el problema “lejos de ser puntual, se está consolidando como parte del paisaje inmobiliario y casi como un producto de inversión más”.
Según su análisis, cada vez más propietarios optan por vender sus viviendas con pérdidas, motivados por la falta de seguridad jurídica y por no sentirse respaldados por la justicia. Para Iñareta, la simple aparición de una vivienda okupada en el mercado porque su propietario “renuncia a pelear por sus derechos” supone “un enorme fracaso como sociedad”.
Una situación que, concluye, debería provocar una reflexión profunda y un cambio urgente de las políticas actualesen materia de vivienda y protección de la propiedad.




















