Historia y patrimonio
Lorca salda una deuda histórica con la rehabilitación de San Juan
Lorca culminará la recuperación de sus iglesias altas con la rehabilitación de San Juan, casi un siglo después de su cierre
El proyecto, con una inversión de 1,8 millones de euros, permitirá que por primera vez en casi cien años todos los templos de los barrios altos estén rehabilitados y abiertos a la ciudadanía
Lorca, 25 de febrero de 2026. El alcalde de Lorca, Fulgencio Gil, ha destacado el “marcado carácter simbólico” de las obras de rehabilitación de la iglesia de San Juan, que permitirán completar la recuperación integral de los templos de los barrios altos de la ciudad, clausurados en el verano de 1936 tras los ataques anticlericales durante la Guerra Civil.
“Lorca va a saldar una deuda histórica consigo misma como ciudad, abrazando su historia y su patrimonio”, ha afirmado el primer edil durante una visita a las obras junto al delegado del Gobierno en la Región de Murcia, Francisco Lucas, y miembros de la Corporación municipal. Gil ha subrayado que “hay generaciones completas de lorquinos que han sido privadas de la oportunidad de ver abiertas estas joyas monumentales”, y ha asegurado que el patrimonio local “nunca antes había estado en tan buena situación como ahora”.
Una actuación fruto de la cooperación institucional
El proyecto es resultado del compromiso conjunto entre el Ayuntamiento de Lorca y el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, después de que el Consistorio alertara del grave riesgo estructural del templo tras las lluvias torrenciales de marzo de 2025, que provocaron varios derrumbes en el interior y agravaron su deterioro.
La actuación fue adjudicada tras el levantamiento del acta de la Mesa de Contratación el pasado 22 de julio y cuenta con el visto bueno del Ministerio. La urgencia estaba plenamente justificada debido a la falta generalizada de cubiertas —salvo en la cúpula y la torre— y a la desaparición de las bóvedas centrales, a lo que se sumaron los daños ocasionados por las precipitaciones.
El importe de ejecución material asciende a 1,8 millones de euros. El proyecto básico y de ejecución, redactado por el arquitecto Francisco Jurado, ha supuesto un coste de 18.150 euros, financiados por el Ayuntamiento, que también asume la dirección de obra, valorada en 44.770 euros.
Restauración respetuosa y nuevo uso sociocultural
El objetivo fundamental de la intervención es la restauración y conservación de los elementos existentes, la cubrición y cierre de los espacios y su acondicionamiento para actividades socioculturales, en colaboración con la Fundación Casco Histórico.
A nivel estructural, se contempla la consolidación y refuerzo de fábricas y restos de bóvedas, además de la instalación de una estructura de madera laminada y tablero fenólico que reproducirá el orden de los antiguos arcos fajones y bóvedas desaparecidas, configurando espacios con la misma geometría original.
En la plataforma norte, tras las excavaciones arqueológicas, se rebajará la cota hasta el nivel interior para crear un nuevo vestíbulo de acceso. Asimismo, los dos cuerpos principales del templo se cubrirán con estructura de madera laminada revestida exteriormente con chapa de cinc, sin restar protagonismo a la cúpula ni a la torre. En la sacristía se habilitará un forjado intermedio y en el nuevo acceso se ejecutará un vestíbulo con estructura metálica y vidrio.
Culmina la recuperación de las iglesias altas
Con esta actuación se completa la rehabilitación de las iglesias altas de Lorca. Santa María alberga actualmente el museo medieval de la ciudad (ciuFRONT), San Pedro ha sido restaurada y cedida a la Fundación El Gigante para proyectos socioculturales, y ahora San Juan recuperará su funcionalidad tras décadas de abandono.
El alcalde ha incidido en que esta rehabilitación supone “un salto adelante” para la cultura y la oferta turística de la ciudad, al tiempo que refuerza la identidad local y diversifica la economía.
Un templo con siglos de historia
La iglesia de San Juan tiene sus orígenes en el siglo XV, aunque de la primitiva construcción gótica únicamente se conserva su torre cilíndrica. A mediados del siglo XVII fue reformada su capilla mayor, coro y torre, aunque resultó gravemente afectada por el terremoto de 1674.
El templo contó con un retablo barroco de Manuel Caro, finalizado en 1694 y dorado en 1700 por Gaspar de Pinilla, que fue sustituido en el siglo XIX por otro de estilo neoclásico. Las imágenes del retablo mayor y el archivo parroquial fueron destruidos durante los ataques anticlericales de la Guerra Civil.
Incluida en el Catálogo de Bienes Protegidos con el número 6 del Plan General Municipal de Ordenación Urbana y con protección grado 2 por la Consejería de Cultura, la iglesia presenta planta de cruz latina, levantada en piedra y ladrillo, con cúpula octogonal y cubierta de teja vidriada azul, que también corona su torre de base circular y remate octogonal.
El templo se sitúa en la Zona I del centro histórico, en el entorno de protección del Castillo, en el camino de subida a la Alcazaba, un enclave de especial relevancia paisajística y patrimonial para la ciudad.




















