Lorca
Lorca despide a Huertas, alma del Merendero Padilla y referente de la hostelería local
Lorca, lunes 20 de abril de 2026. La ciudad de Lorca vuelve a vestirse de luto en el ámbito de su hostelería con el fallecimiento este lunes de Huertas, jefa del emblemático Merendero Padilla, uno de los establecimientos más icónicos y queridos por generaciones de lorquinos.
Su pérdida supone un duro golpe para el sector y para todos aquellos que, durante décadas, han disfrutado de las noches en las Alamedas bajo el sello inconfundible de este merendero que ya forma parte de la historia viva de la ciudad.
Huertas, junto a su marido, el recordado Feliciano Padilla —fundador del negocio en 1966—, fue pieza clave en la consolidación de este espacio que trascendió el concepto de restaurante para convertirse en un auténtico punto de encuentro social en Lorca. Tras el fallecimiento de Feliciano en 2021, ella continuó al frente del merendero, manteniendo intacta la esencia que lo convirtió en un referente.
El Merendero Padilla, nacido de forma humilde a partir de un chiringuito en la feria de Lorca en los años 60, logró crecer hasta convertirse en un fenómeno popular. Ubicado en las Alamedas, ha sido durante décadas escenario de reuniones familiares, encuentros entre amigos y visitas de miles de personas cada temporada, atraídas por sus tapas tradicionales, su rapidez en el servicio y un ambiente único.
Más que un negocio, una forma de vida
Tal y como relataba el propio Feliciano Padilla en una entrevista concedida a El Lorquino en 2016, el merendero no era solo un negocio, sino “una forma de entender la vida”. Esa filosofía fue compartida y continuada por Huertas, quien dedicó gran parte de su vida al establecimiento, cuidando cada detalle y contribuyendo a mantener su prestigio.
El éxito del Merendero Padilla se ha sustentado siempre en pilares como la calidad del producto, la cercanía en el trato y una organización capaz de atender a miles de personas en una sola noche, convirtiéndose en todo un fenómeno dentro de la hostelería local.
Un legado que perdura
La familia Padilla, profundamente vinculada al negocio desde sus orígenes, ha sido siempre el motor del merendero, con varias generaciones implicadas en su funcionamiento. Ese relevo generacional garantiza la continuidad de un legado que hoy, tras la pérdida de Huertas, cobra aún más valor.
Con Huertas se marcha una parte de la historia reciente de Lorca, pero queda su legado en uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad, que seguirá siendo punto de encuentro y memoria viva para futuras generaciones.




















