Lorca
Noelia Arroyo salva la Alcaldía de Cartagena en el último momento tras romperse la moción de censura
La moción de censura en Cartagena queda prácticamente desactivada tras el giro de dos ex concejales de Vox
La moción de censura presentada en el Ayuntamiento de Cartagena contra la alcaldesa, Noelia Arroyo, ha quedado prácticamente sin opciones de prosperar después de que los dos concejales no adscritos procedentes de Vox, Diego José Salinas y Beatriz Sánchez del Álamo, hayan anunciado que finalmente votarán en contra.
El cambio de postura llega tras la destitución de los concejales de Vox en el Gobierno municipal, Gonzalo López Pretel y Diego Lorente, una decisión adoptada este miércoles por la propia alcaldesa.
Ambos ediles han explicado en un comunicado conjunto que consideraban que la permanencia de López Pretel en el Ejecutivo local era “perjudicial” para Cartagena y aseguran que llevaban tiempo denunciando problemas de gestión y numerosas quejas vecinales.
Según señalan, su salida de Vox no se produjo por diferencias ideológicas, sino por discrepancias con la dirección y los representantes del partido en Cartagena y la Región de Murcia, a quienes acusaban de haberse alejado de los principios con los que concurrieron a las elecciones municipales de 2023.
Los dos concejales reconocen además que llegaron a estudiar una moción de censura como vía para desbloquear la situación política municipal, aunque sostienen que tras la destitución de los concejales de Vox “la situación política ha cambiado sustancialmente”.
Por ello, han decidido apostar por “la estabilidad institucional” y evitar, según indican, un escenario de inestabilidad política o la entrada del PSOE en el Gobierno municipal.
La moción de censura impulsada por Movimiento Ciudadano, PSOE y Sí Cartagena necesitaba obligatoriamente el apoyo de ambos ediles no adscritos para alcanzar la mayoría absoluta del pleno y convertir al líder de MC, Jesús Giménez Gallo, en nuevo alcalde.
Tras conocerse la decisión, Noelia Arroyo defendió públicamente el cese de los concejales de Vox y aseguró que era necesario “hacer un último esfuerzo” para impedir que el PSOE accediera al Gobierno local.
La alcaldesa también justificó la medida apelando a la “responsabilidad institucional” y afirmó que su prioridad es evitar “la parálisis y el desgobierno” en Cartagena durante el resto de la legislatura.



















