Lorca
José Francisco Sánchez Martínez, elegido presidente del Paso Blanco para los próximos tres años
El Muy Ilustre Cabildo de Nuestra Señora la Virgen de la Amargura, Paso Blanco, celebró ayer sus elecciones a la Presidencia, una cita clave para el presente y el futuro de la cofradía.
Tras el proceso de votación, resultó elegido como presidente José Francisco Sánchez Martínez, quien asumirá la responsabilidad de liderar la institución durante los próximos tres años, tomando el relevo de Ramón Mateos Padilla en una etapa de gran importancia para el conjunto de la cofradía, que actualmente está bordando el segundo manto para su titular, la Virgen de la Amargura.
El nuevo presidente presentó durante la campaña un proyecto basado en la unidad, la experiencia y la participación, con líneas de trabajo centradas en el impulso del patrimonio artístico, la implicación de los mayordomos, el equilibrio entre tradición e innovación, el refuerzo y ampliación de la Procesión Hebrea como eje central de su identidad, así como la proyección cultural, el impulso del museo y una gestión eficiente y sostenible de la cofradía.
La jornada electoral contó con una destacada participación, reflejo del compromiso de los blancos con su cofradía y con el momento que vive la institución, llamada a seguir creciendo y adaptándose a los nuevos tiempos sin renunciar a su identidad.
Desde el Paso Blanco se quiso destacar especialmente el papel de Pedro Segura Martínez, cuya candidatura contribuyó a enriquecer el debate interno con propuestas de gran valor, demostrando su compromiso, generosidad y profundo amor por el Paso Blanco.
Ambas candidaturas compartieron en todo momento un objetivo común: seguir fortaleciendo una de las instituciones más emblemáticas de la Semana Santa de España, desde la unidad, el respeto y el orgullo de pertenencia.
El Paso Blanco inició así una nueva etapa que afronta con ilusión, cohesión y la certeza de que, más allá del resultado, la cofradía sale reforzada gracias al trabajo y la altura de miras de ambos candidatos.
Porque el Paso Blanco es, ante todo, unión, historia y futuro compartido.



















