España
Sanidad amplía las zonas libres de humo y prohibirá los vapeadores desechables en su nueva ley antitabaco
Áreas de bares, restaurantes y sus terrazas exteriores, serán espacios libres de humo
El Ministerio de Sanidad ultima una nueva normativa que endurece las restricciones al consumo de tabaco y cigarrillos electrónicos, equiparando su regulación e incorporando amplias zonas libres de humo en todo el país. El borrador del proyecto, que aún está en fase previa a su aprobación, plantea una importante reforma que afecta tanto a los espacios públicos como a la venta y presentación de estos productos.
Una de las medidas más destacadas es la prohibición del uso de vapeadores de un solo uso, conocidos como desechables, que quedarán fuera del mercado por razones medioambientales y de salud pública. Además, los productos de tabaco y nicotina solo podrán venderse en estancos o en máquinas expendedoras dentro de establecimientos autorizados.
Más espacios sin humo, también al aire libre
La ley extiende significativamente las zonas donde estará prohibido fumar. Ya no solo se limitará en interiores, sino también en amplios espacios al aire libre, incluyendo:
Recintos hospitalarios, centros sanitarios y sociales.
Universidades y centros de formación de adultos.
Instalaciones deportivas y piscinas de uso colectivo.
Parques infantiles y zonas de juego.
Áreas de bares, restaurantes y terrazas exteriores.
Recintos de espectáculos públicos, tanto abiertos como cerrados.
Además, se prohíbe fumar en un perímetro de al menos 15 metros alrededor de accesos a edificios públicos, centros educativos, museos, bibliotecas y centros deportivos, reforzando la protección en entornos frecuentados por menores y población vulnerable.
Empaquetado neutro y adiós a los clubes de fumadores
La nueva normativa contempla también un cambio radical en la presentación de los productos de tabaco, que deberán adoptar un empaquetado neutro, tanto por dentro como por fuera. Los envases tendrán un color único determinado por el Ministerio y estarán desprovistos de marcas comerciales, permitiendo únicamente un código de barras y un recuadro negro para su ocultación.
Otra de las novedades es la eliminación de los clubes de fumadores, que hasta ahora funcionaban como una excepción a las restricciones en espacios cerrados. La ley también prohibirá cualquier forma de publicidad, promoción o patrocinio relacionada con productos del tabaco o cigarrillos electrónicos.
Un año para adaptarse
Una vez entre en vigor, la ley otorgará un plazo de 12 meses para que la industria se adapte a los nuevos requisitos, en especial al empaquetado neutro. Se calcula que esta reforma podría reducir en un 1-2% la prevalencia del consumo de tabaco, lo que representaría un ahorro de entre 100 y 200 millones de euros anuales en costes sanitarios, además de una disminución de los efectos indirectos como las bajas laborales y la mortalidad prematura.
Con estas medidas, el Gobierno pretende reforzar la protección de la salud pública, con especial atención a la población no fumadora y a los menores, en línea con las recomendaciones internacionales en la lucha contra el tabaquismo.



















