Lorca
Lorca guarda silencio en memoria de Miguel Ángel Blanco 28 años después
Lorca, 10 de julio de 2025 – El silencio volvió a apoderarse este jueves del corazón de Lorca, donde Corporación Municipal y autoridades se concentraron frente al Ayuntamiento, en la Plaza de España, para rendir homenaje a Miguel Ángel Blanco, el joven concejal de Ermua secuestrado y asesinado por ETA hace 28 años. El acto conmemorativo se ha celebrado coincidiendo con el XVIII aniversario del brutal crimen, símbolo del despertar ciudadano frente al terrorismo.
El alcalde, Fulgencio Gil Jódar, encabezó el homenaje con una firmes declaraciones ante la prensa en el que rememoró aquellos días de julio de 1997 que marcaron un antes y un después en la historia reciente de España:
“Lo secuestraron, lo metieron en el maletero de un coche, lo llevaron a un bosque de Lasarte y le dispararon dos veces en la cabeza. No murió en el acto. ETA alargó su agonía durante doce horas. Fue una crueldad sin precedentes”.
El regidor no evitó pronunciarse con firmeza sobre el presente político, acusando a EH Bildu de mantener viva la ideología de exclusión y odio que representaba ETA, e instando al Gobierno central a no pactar con sus herederos políticos:
“Es indecente que un presidente se siente y gobierne con quienes chantajearon a toda la sociedad. No todo vale en política. No se puede humillar a las víctimas con homenajes a los asesinos”.
El acto sirvió también para recordar que Lorca mantiene viva la memoria de Miguel Ángel Blanco con una calle que lleva su nombre en pleno centro urbano y con homenajes anuales que, en ocasiones, han contado con la presencia de su hermana, María del Mar Blanco.
“Hoy guardamos silencio, pero no para olvidar, sino para que las futuras generaciones sepan lo que ocurrió y no permitan que se repita”, declaró el alcalde, reivindicando el Espíritu de Ermua como “patrimonio de todos los españoles”.
Lorca se suma así, un año más, a los actos que en todo el país mantienen viva la figura de Miguel Ángel Blanco, víctima número 778 de ETA, como símbolo de la unidad, la dignidad y la resistencia frente al terrorismo.



















