Historia y patrimonio
Manuel Muñoz Clares y Andrés Martínez Rodríguez, nuevos cronistas oficiales de Lorca
El historiador Manuel Muñoz Clares y el arqueólogo Andrés Martínez Rodríguez han sido nombrados este viernes Cronistas Oficiales de la Ciudad de Lorca, en un solemne acto institucional celebrado en la antigua colegial de San Patricio, tras la aprobación del nombramiento por el Pleno municipal el pasado 26 de noviembre.
La distinción supone un reconocimiento a sus acreditadas y extensas labores de estudio, investigación y divulgación del patrimonio y de los aspectos históricos de Lorca, así como a su compromiso continuado con la preservación y proyección de la memoria colectiva de la ciudad.
El acto estuvo presidido por el alcalde de Lorca, Fulgencio Gil Jódar, quien destacó que este nombramiento “es un homenaje a cronistas antiguos, modernos y contemporáneos, cuyos trabajos literarios contribuyeron a valorar, exaltar, difundir y promover el conocimiento de la historia, costumbres, tradiciones y singularidades de nuestra Lorca”.
San Patricio, escenario cargado de simbolismo
La antigua colegial de San Patricio, el templo más importante de la ciudad, fue el escenario elegido para la ceremonia por su estrecha vinculación con la historia local y por la cercanía profesional de ambos cronistas con este monumento. Durante su intervención, el alcalde recordó cómo las obras de restauración tras los terremotos de 2011 permitieron descubrir restos de la primitiva iglesia de San Jorge y de la muralla medieval, confirmando datos históricos ya apuntados por Francisco Cánovas Cobeño en su obra Historia de Lorca.
Gil Jódar subrayó el papel de Muñoz Clares y Martínez Rodríguez durante aquellas excavaciones, supervisando hallazgos tan relevantes como la localización de los restos del primer abad de la colegiata, Sebastián Clavijo, en la cripta del altar mayor.
Fin de la “sede vacante” del cronista oficial
El alcalde señaló que con este acto se pone fin a la “sede vacante” dejada hace cinco años por el fallecimiento del último cronista oficial, Juan Guirao García, recordando también a sus antecesores José María Campoy García y Joaquín Espín Rael, a quienes el acto estuvo dedicado in memoriam.
Asimismo, rindió homenaje a otros autores que, sin ostentar oficialmente el título, ejercieron como cronistas de Lorca, como Ginés Pérez de Hita, Francisco Cáceres Plá, Francisco Escobar Barberán o Fray Alonso de Vargas, entre otros, destacando su legado altruista y su espíritu de servicio a la comunidad.
La importancia del cronista en la era de la inmediatez
Durante su discurso, Gil Jódar defendió la vigencia y necesidad de la figura del Cronista Oficial en la actualidad, especialmente en un contexto marcado por la inmediatez y el uso creciente de la Inteligencia Artificial. “Acudir a las fuentes, renunciar a la prisa y contrastar los hechos puede marcar la diferencia entre un estudio sólido y uno cuestionable. Esa es también la labor del cronista”, afirmó.
En este sentido, remarcó que el nombramiento de ambos profesionales no solo es un reconocimiento a su trayectoria, sino también “una garantía de que la historia de Lorca seguirá siendo contada con rigor, sensibilidad y amor por la ciudad”.
Trayectorias marcadas por la herencia cultural
El alcalde destacó igualmente la herencia cultural de ambos cronistas. En el caso de Manuel Muñoz Clares, recordó la figura de su padre, Manuel Muñoz Barberán, artista que plasmó como pocos la esencia de Lorca y enriqueció el patrimonio de la Semana Santa lorquina. De Andrés Martínez Rodríguez, subrayó su entorno familiar vinculado a la docencia y a la creación artística, con referencias como su bisabuelo, el poeta José Ruiz Noriega.
Un acto solemne y musical
El acto comenzó con la interpretación de varios temas de Pablo Milanés y Joan Manuel Serrat a cargo del joven Lucas Feliz, y concluyó con la interpretación del Himno de Lorca por un grupo de músicos del Conservatorio de Música Narciso Yepes, poniendo el broche final a una ceremonia cargada de simbolismo y emoción para la ciudad.
Con este nombramiento, Lorca recupera una figura clave para custodiar y narrar su historia, confiando esta responsabilidad a dos profesionales de reconocido prestigio y profundo vínculo con la memoria y el patrimonio local.






















