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Carlos Alcaraz y Juan Carlos Ferrero separan sus caminos tras tocar juntos la cima del tenis mundial
El mejor año deportivo de Carlos Alcaraz ha terminado con una noticia tan inesperada como simbólica. El tenista murciano y Juan Carlos Ferrero han decidido poner fin a una relación profesional que comenzó cuando Alcaraz tenía apenas 15 años y que lo llevó, siete temporadas después, a convertirse en número uno del mundo y en uno de los grandes referentes del tenis actual.
La ruptura se hizo efectiva el 17 de diciembre, apenas unos días después de que el jugador de El Palmar cerrara una temporada sobresaliente, con ocho títulos conquistados en 2025 y su regreso al liderato del ranking ATP. Un final abrupto para una de las asociaciones más exitosas del tenis español reciente, con 24 títulos en su historial conjunto.
Una separación no deseada por el técnico
Juan Carlos Ferrero dejó claro que la decisión no partió de él. «Me hubiera gustado seguir», expresó el exnúmero uno del mundo en sus redes sociales, confirmando que la separación no responde a un conflicto puntual, sino a una evolución natural de prioridades y circunstancias personales.
Ferrero había reducido notablemente su presencia en el día a día del tenista durante los últimos meses, priorizando su vida familiar y pasando menos tiempo en el circuito. De hecho, Alcaraz logró varios títulos recientes sin su entrenador en el banquillo, como en Róterdam o en el Masters 1000 de Cincinnati, donde llamó especialmente la atención la ausencia del técnico en un torneo clave.
Distancia creciente y cambio de rutinas
En el entorno del jugador se asumía desde hace tiempo que la separación podía acabar llegando. Uno de los factores determinantes fue el cambio en la dinámica de entrenamientos. Mientras Ferrero defendía mantener la preparación en Villena, Alcaraz apostó por entrenar en Murcia, cerca de su familia, lo que obligaba al equipo técnico a desplazarse constantemente.
Además, en algunos torneos recientes se percibieron desencuentros visibles, como en el Masters de París, y el documental de Netflix ‘A mi manera’ reflejó una relación ya distinta, más distante que en los primeros años, con un Alcaraz mucho más maduro y autónomo.
Mensajes cargados de emoción y respeto
Carlos Alcaraz quiso despedirse públicamente con un mensaje sincero y emotivo, agradeciendo a Ferrero haber convertido «los sueños de un niño en realidades» y destacando que, si el adiós tenía que llegar, debía hacerlo “desde lo más alto”. El murciano subrayó que se queda con el proceso vivido y con el crecimiento personal y deportivo experimentado junto a su entrenador.
Ferrero, por su parte, respondió con palabras de gratitud, nostalgia y orgullo. Aseguró cerrar esta etapa «con la satisfacción de haber formado parte de algo único» y deseó al tenista todo lo mejor tanto dentro como fuera de la pista.
Samuel López toma el relevo
A partir de ahora, Samuel López será el encargado de dirigir la carrera del número uno del mundo. El técnico alicantino, que ya había asumido un papel clave durante la última temporada, fue el responsable directo del primer título de Alcaraz en 2025 y ha sido una figura fundamental en aspectos tácticos y emocionales, especialmente en la evolución del saque del murciano.
Discreto, meticuloso y cercano, López afronta ahora el mayor reto de su carrera profesional: guiar al mejor tenista del mundo en una nueva etapa, ya sin la figura que lo acompañó desde la adolescencia.
El tenis español despide así una de sus parejas más exitosas recientes, en un adiós que llega sin reproches, con respeto mutuo y desde la cima.




















