Puerto Lumbreras
Puerto Lumbreras prohíbe tender ropa visible desde la calle y endurece las normas de convivencia ciudadana
Puerto Lumbreras estrenará este viernes, 8 de mayo, una nueva Ordenanza Municipal de Seguridad y Convivencia Ciudadana que incorpora importantes novedades respecto a la normativa vigente desde 2012 y que incluye medidas como la prohibición de tender ropa en balcones visibles desde la vía pública, el uso de cañones espantapájaros sin autorización o los ruidos que alteren el descanso vecinal.
La alcaldesa de Puerto Lumbreras, María de los Ángeles Túnez, y la segunda teniente de alcalde y concejal de Seguridad Ciudadana, Jermary Reinaldos, han presentado esta nueva normativa municipal, que entrará en vigor oficialmente el próximo viernes.
Según ha explicado la alcaldesa, la ordenanza “introduce mejoras muy significativas” y adapta la regulación “a las nuevas necesidades sociales y a la mejora de la seguridad jurídica de todos los lumbrerenses”.
Entre las principales novedades destaca un nuevo capítulo centrado en la degradación visual del entorno urbano. La normativa prohíbe tender ropa en balcones o ventanas exteriores visibles desde la calle, así como acumular colchones, alfombras u otros enseres en terrazas y espacios exteriores. También se sancionará el mal estado y abandono de solares y jardines privados.
La nueva ordenanza incorpora además la figura de las “Zonas de Especial Protección”, que podrán aplicarse en áreas próximas a colegios, parques infantiles, centros sanitarios o residencias de mayores. En estos espacios, las sanciones por conductas incívicas podrán agravarse.
En materia de ruido y descanso vecinal, el texto regula el uso de televisores, radios, música y otros elementos sonoros en horarios inadecuados, prohibiendo cualquier actividad que genere molestias acústicas. También queda prohibida la instalación y uso de cañones espantapájaros sin autorización expresa.
La normativa también endurece las medidas contra actitudes vandálicas, incluyendo la manipulación de mobiliario urbano, juegos infantiles o contenedores, así como los daños a árboles, jardines y patrimonio natural. Además, se refuerza la responsabilidad legal de padres y tutores en casos relacionados con el consumo de alcohol por menores.
Otro de los aspectos destacados es la incorporación del concepto de “justicia restaurativa”, apostando por medidas educativas y trabajos comunitarios como alternativa a determinadas sanciones económicas. Desde el Ayuntamiento defienden que el objetivo es priorizar la educación cívica frente al castigo económico siempre que sea posible.
Las multas quedarán clasificadas en tres niveles: infracciones leves, con sanciones de hasta 750 euros; graves, de 750 a 1.500 euros; y muy graves, de 1.500 a 3.000 euros. Además, se contempla una reducción del 50% de la sanción en caso de pago anticipado dentro de los primeros 15 días.
Desde el Consistorio han defendido que esta nueva ordenanza “no es un simple catálogo de prohibiciones”, sino un instrumento que busca equilibrar derechos y deberes, modernizar el marco normativo municipal y fomentar la convivencia y el civismo en todo el término municipal, incluidas las pedanías.



















