Almería
Diez pateras con más de 170 inmigrantes llegan a Almería en menos de 72 horas
La llegada de pateras a las costas de Almería vuelve a repuntar. En menos de tres días, más de 170 personas han alcanzado el litoral almeriense a bordo de diez embarcaciones, según ha informado Cruz Roja.
Los equipos de respuesta inmediata en emergencias (ERIE) de la organización humanitaria se han desplegado en el Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE) del puerto de la capital, donde más de 50 voluntarios han atendido a los recién llegados con asistencia sanitaria, alimentos, mantas y apoyo básico. Durante la acogida se han detectado situaciones de especial vulnerabilidad, lo que ha obligado a derivar algunos casos a recursos especializados.
Una ruta que no cesa
Almería se mantiene como uno de los principales puntos de entrada de inmigración irregular en la península, con más de 55.000 personas llegadas en la última década. La ruta argelina vuelve a liderar los flujos migratorios, desplazando a la marroquí, con salidas constantes que saturan la capacidad de respuesta de las fuerzas de seguridad.
Según fuentes policiales, las narcolanchas realizan hasta cinco viajes al día entre Argelia y la costa almeriense. Las mafias que controlan este negocio combinan el tráfico de personas con el de hachís y combustible, configurando un entramado delictivo difícil de frenar.
De Almería hacia Europa
Una vez en tierra, muchos de los migrantes son recogidos por familiares o conocidos que les esperan tras ser avisados por teléfono móvil en las cercanías de la costa. En la mayoría de los casos, el viaje continúa hacia Francia, Cataluña, Valencia o el País Vasco, pagando de nuevo a las redes de tráfico entre 300 y 400 euros por los traslados.
Balance y lucha contra las mafias
Solo en 2024 llegaron a Almería 357 pateras con 4.067 personas, mientras que en 2023 fueron 492 embarcaciones con más de 6.400 migrantes. El Ministerio del Interior contabiliza más de 800 detenciones en la provincia desde 2012 por tráfico ilegal de personas, casi la mitad de ellas en la etapa posterior a la pandemia.
Aunque el Gobierno ha reforzado medios materiales y humanos en la zona, asociaciones y sindicatos policiales insisten en que los recursos siguen siendo insuficientes para frenar a unas mafias que operan con gran capacidad logística y tecnología avanzada.



















