Almería
Condenado a cuatro años de prisión por introducir drogas y teléfonos móviles en la cárcel de Almería
La Audiencia Provincial de Almería ha condenado a cuatro años de prisión a un hombre por introducir drogas, medicamentos y teléfonos móviles en el centro penitenciario de El Acebuche, tras lanzar varios paquetes al interior de la prisión en dos episodios distintos ocurridos en el verano de 2021.
La sentencia, contra la que aún cabe recurso de apelación, considera probado que el acusado cometió un delito contra la salud pública, imponiéndole además una multa de 800 euros, con 30 días de arresto sustitutorio en caso de impago.
Según recoge el fallo judicial, los hechos se produjeron minutos después de la medianoche del 30 de agosto de 2021, cuando el condenado se desplazó hasta las inmediaciones del centro penitenciario y arrojó dos paquetes envueltos en plástico que acabaron cayendo en el foso perimetral de la prisión. En uno de ellos se hallaron 151 comprimidos de un medicamento anticonvulsionante infantil, junto a tres bolsitas con 1,22 gramos de cocaína, valorada en 97,5 euros en el mercado ilegal, con una pureza del 62,25%, todo ello destinado a su venta ilícita.
En ese mismo paquete también se localizaron tres teléfonos móviles, cables con conector, un enchufe USB y auriculares, elementos prohibidos en el interior del centro penitenciario.
El acusado repitió la misma maniobra el 5 de septiembre, alrededor de las 19:24 horas, lanzando otros dos paquetes al interior del recinto. En esta ocasión, uno de ellos contenía 17,95 gramos de resina de cannabis, valorados en 114,34 euros, además de cinco papelinas con 2,02 gramos de cocaína, cuyo valor alcanzaba los 160,91 euros, junto a cuatro teléfonos móviles adicionales.
El tribunal destaca la existencia de una “abrumadora prueba de cargo”, basada principalmente en las huellas dactilares del acusado, localizadas en todos los paquetes intervenidos. Durante el juicio, el procesado trató de exculparse alegando que otra persona había sido la autora de los lanzamientos, versión que fue rechazada por la Sala.
La Sección Tercera de la Audiencia subraya, además, que el condenado frecuentaba la prisión como visitante en esas fechas, ya que tenía un amigo interno, lo que refuerza la tesis acusatoria y la finalidad de introducir los objetos en el centro.
Con esta resolución, la Audiencia Provincial confirma la gravedad de los hechos y la peligrosidad de este tipo de prácticas, que ponen en riesgo la seguridad y el orden en los centros penitenciarios.




















