Murcia
La Arrixaca logrará reducir un 60% su huella de carbono respecto a hace dos décadas
La Ciudad Sanitaria Virgen de la Arrixaca, hospital de referencia del Área 1 de Salud, continúa avanzando en su apuesta por la sostenibilidad medioambiental con un ambicioso objetivo: reducir en un 60% su huella de carbono antes del año 2030 en comparación con las emisiones registradas hace dos décadas.
Actualmente, el complejo hospitalario ha conseguido rebajar sus emisiones de dióxido de carbono hasta las 2.500 toneladas anuales, una cifra muy inferior a las 5.600 toneladas de CO₂ que emitía en el año 2005, cuando comenzó a realizarse el cálculo sistemático de su impacto ambiental. El reto fijado es situar estas emisiones por debajo de las 2.200 toneladas al año, consolidando así un modelo de gestión más eficiente y respetuoso con el entorno.
Este descenso adquiere especial relevancia si se tiene en cuenta que, durante este periodo, el hospital ha ampliado instalaciones, incorporado nuevas unidades asistenciales y aumentado su actividad, factores que normalmente conllevan un mayor consumo energético.
Dos décadas de control y reducción de emisiones
Desde hace más de 20 años, la Arrixaca realiza un cálculo anual de las emisiones de CO₂ derivadas principalmente del uso de combustibles fósiles como gas natural y gasóleo, necesarios para el funcionamiento diario del complejo: calefacción, producción de agua caliente, cocinas, cafeterías, comedores de personal y grupos electrógenos de emergencia, entre otros servicios esenciales.
Para reducir este impacto ambiental, el hospital ha desarrollado numerosas actuaciones progresivas centradas en la eficiencia energética y el uso de energías más limpias.
Entre las medidas adoptadas destacan la sustitución de combustibles líquidos por gaseosos, la renovación de calderas por otras de mayor rendimiento, y la incorporación de energía solar térmica para cubrir parte de las necesidades energéticas del complejo.
Mejoras estructurales y energías renovables
La estrategia de descarbonización también ha incluido importantes reformas en las infraestructuras, como la sustitución de 540 ventanas, la mejora del aislamiento de la fachada del Hospital General y la instalación de láminas de protección solar en puntos críticos de los distintos edificios, con el objetivo de reducir las pérdidas energéticas.
Asimismo, se han implantado sistemas innovadores de recuperación de energía en la lavandería, junto con la introducción de energías renovables, como la biomasa para la calefacción y la aerotermia para la producción de agua caliente, tecnologías que permiten disminuir notablemente el consumo de combustibles tradicionales.
Un modelo de referencia en sostenibilidad sanitaria
Gran parte de estas actuaciones se han desarrollado en el marco del Plan Integral de Transición Ecológica del Servicio Murciano de Salud, alineado con los compromisos del proyecto regional ‘Administración cero emisiones’. Los resultados obtenidos han convertido a la Arrixaca en un referente de buenas prácticas medioambientales dentro del ámbito sanitario.
Esta labor ha sido reconocida con el premio Sanidad #PorElClima, que distingue su gestión responsable y sus iniciativas como ejemplo de descarbonización aplicada a un centro hospitalario de gran tamaño.
Con estos avances, la Arrixaca demuestra que la sostenibilidad y la atención sanitaria de alta complejidad pueden avanzar de la mano, marcando el camino hacia un sistema de salud más eficiente, moderno y comprometido con la lucha contra el cambio climático.




















