Lorca
Lorca inaugura un nuevo parque canino en la Avenida de Santa Clara
El alcalde de Lorca, Fulgencio Gil Jódar, ha inaugurado este viernes 17 de enero un nuevo parque canino en la Avenida de Santa Clara. Este espacio, con una inversión municipal de 20.000 euros, está diseñado para el esparcimiento de las mascotas y el disfrute de sus propietarios, ofreciendo una infraestructura moderna y segura en pleno centro de la ciudad.

El acto de inauguración coincidió con la celebración de San Antón, patrón de los animales, y contó con la tradicional bendición de las mascotas por parte del sacerdote D. Régulo Cayuela. Durante su intervención, el alcalde destacó que el proyecto responde a una demanda ciudadana: «Queremos que este espacio sea un punto de encuentro y convivencia para las mascotas y sus dueños, un lugar donde puedan disfrutar y fortalecer su vínculo», señaló.

Un espacio adaptado y seguro
El parque cuenta con una superficie de 2.500 metros cuadrados y está equipado con un vallado perimetral de 245 metros de longitud y 1,75 metros de altura, así como una doble puerta de seguridad para evitar salidas accidentales. En su interior, los perros pueden disfrutar de un circuito de agilidad con empalizadas, túneles, ruedas y saltos, diseñado para todas las razas y tamaños.

Además, el recinto dispone de zonas de sombra, bancos, papeleras con dispensadores de bolsas para recoger excrementos, y un pavimento de color rojo que facilita su mantenimiento. Estas características buscan garantizar un entorno seguro y cómodo tanto para los animales como para sus dueños.
Compromiso con el bienestar animal
Fulgencio Gil subrayó que este proyecto es una muestra del compromiso del Gobierno de Lorca con la mejora de los espacios públicos y el bienestar animal: «Era una prioridad de nuestro mandato, y hoy hemos cumplido con nuestra promesa. Estamos convencidos de que será un lugar de referencia dentro de la Región de Murcia», afirmó.
El alcalde también hizo un llamamiento a los vecinos para que colaboren en el mantenimiento del parque, respetando las normas de uso y limpieza, para que el recinto se convierta en un ejemplo de convivencia y cuidado responsable.
El espacio se suma al único que quedaba activo de este tipo en la ciudad, el situado detrás de Santo Domingo, en la Plaza Virgen de la Amargura, de menores dimensiones.



















