Entrevistas
ENTREVISTA: El coro del Andrés García Soler de Lorca, de un aula al gran escenario
📝 ANA BELÉN MIÑARRO PARA EL LORQUINO
Lorena Reverte, codirectora del coro CEIP Andrés García Soler: “Poder cantar con una orquesta sinfónica en directo es algo que muy pocos niños tienen la oportunidad de vivir”
Fue hace ya tres años, en las aulas del CEIP Andrés García Soler de Lorca, donde el entusiasmo de dos maestras de Música y de un puñado de alumnos voluntarios gestó la idea de un humilde proyecto de coro escolar.
A día de hoy, ese proyecto —el coro CEIP Andrés García Soler—, que cuenta con casi medio centenar de niños e incluso lista de espera, trasciende la escuela, crece, brilla y se consolida, impregnando con sus voces algunos de los acontecimientos sociales más destacados de nuestro municipio.
Lorena Reverte, maestra de Música que capitanea esta labor junto a su compañera Isabel Navarro, nos muestra las tripas de este proyecto que ya empieza a obtener sus primeros reconocimientos y nos explica las claves determinantes del éxito de este coro, que promete seguir siendo banda sonora de nuestra ciudad y más allá en este 2026 que recién empieza.
¿Cómo surgió la idea de crear el coro CEIP Andrés García Soler, el centro donde trabaja?
Nosotros éramos conocedores de un proyecto llamado Cantemus, que se lleva realizando en centros de Primaria y Secundaria desde hace unos quince o veinte años; pero, a pesar de ello, nunca nos habíamos adscrito a él ni habíamos sopesado la idea.
En mi caso particular, aunque obtuve mi plaza de maestra por Educación Primaria, también estudié Educación Musical, y la idea de trabajar con niños en un coro era como una espina clavada, algo que quería hacer. Pero la propuesta realmente vino de la mano de nuestra directora, Elisa Martínez; me lo sugirió a mí personalmente y enseguida se lo comenté a mi compañera Isabel María Navarro (que es amiga, maestra de Primaria y especialista en Educación Musical como yo, y codirectora de este proyecto).
La idea nos encantó, nos estuvimos informando sobre el tema y finalmente dijimos que sí y decidimos probar.
¿Cuántos niños forman actualmente el coro y de qué edades?
En este curso escolar 2025-2026 son 43 alumnos los que forman parte del coro, pertenecientes a los cursos de quinto y sexto. Elegimos estos dos cursos porque, al ser los más mayores del centro, los críos son un poquito más disciplinados, sus voces están más arraigadas y tienen un mayor conocimiento de la educación musical, armonía y demás.
Por otro lado, este proyecto nos lleva a muchos eventos, incluso fuera de nuestro municipio, y necesitábamos niños un poco más autónomos. De todos los años que este coro lleva en activo, este es el año que más chicos tenemos; y aun así hay lista de espera de estudiantes que querrían entrar.
A la vuelta de Navidad posiblemente vayamos a tener un par de bajas y seguramente algún niño de la lista de espera podrá entrar en su lugar, pero creemos que 43 es una buena cifra para tener un coro. No queremos aumentar el número, porque entonces sería más difícil trabajar y manejar las voces, además de que el espacio en el aula de Música de nuestro centro es limitado.
¿Cómo se organizan los ensayos?
Los ensayos los hemos ido modificando a lo largo de estos tres cursos, que es la antigüedad que tiene nuestro coro.
Al principio ofrecí las horas libres de mi horario escolar para trabajar con ellos, pero era complicado porque estas horas coincidían con las que los niños tenían otras materias y no queríamos interferir en el trabajo de los compañeros que impartían otras asignaturas.
El año pasado decidimos utilizar los recreos para los ensayos, pero al final resultó no ser una buena opción, ya que tanto los niños como nosotras perdíamos nuestro rato de descanso y, además, las maestras tenemos a veces turno de vigilancia de patio y nos coincidía.
Este año, nuestro jefe de estudios ha organizado los horarios del centro de tal manera que, por primera vez, tenemos una hora semanal en el horario dedicada en exclusiva al ensayo de nuestro coro. Eso sí, cuando se acercan los eventos más importantes tenemos que ampliar esos ensayos y, entonces, de forma puntual, cogemos los recreos para ensayar.
¿Utilizáis algún método o técnica especial con los niños para preparar las actuaciones?
Para este menester utilizamos el método Kódaly, consistente en introducir al niño de lleno en la música, sin que sea necesario que tenga bases ni conocimientos musicales; todo se adquiere por medio de la audición y la repetición. Así que lo que hacemos es elegir un repertorio que los niños conozcan e ir trabajando en base a ello.
Para explicarlo, recurrimos al símil de un dibujo: primero enseñamos a los niños la primera voz, como si fuese la silueta de un dibujo. Después metemos las armonías y las segundas voces, que corresponderían a la parte del coloreado.
De esta manera, todos los alumnos conocen las dos voces de todo el repertorio y, aunque nosotros dividamos nuestro coro en voces, podríamos cambiarlas en cualquier momento, porque todos conocerían cualquiera de ellas. Como hemos dicho, primero dibujamos y luego coloreamos.
¿Qué criterios seguís para la selección del repertorio de canciones?
Como coordinadoras del proyecto, Isa y yo creemos que este es nuestro punto fuerte. ¿Por qué? Porque elegimos canciones rock y pop, tanto españolas como internacionales, conocidas por el gran público (no exclusivamente de los últimos años, ya que a veces nos remontamos a los años 80 y 90), y eso gusta mucho.
Hemos asistido a eventos en los que niños de otros colegios han llevado repertorio quizá más rítmico o con una base más tribal; es el tipo de música que nos enseñaban en la Universidad y es bonita, pero no conecta tanto. Nosotros, sin embargo, elegimos temas populares, como Hijo de la Luna o Lucha de gigantes, que llegan muy bien al público, y eso nos hace gustar aún más.
A tu juicio, como especialista en Educación Musical, ¿qué beneficios obtienen los niños al participar en un coro?
El beneficio para los niños es total: desde formar parte de un equipo, de un todo donde todos son piezas indispensables y nadie es más que nadie, hasta empezar desde cero con canciones que a veces ni siquiera conocen y, finalmente, poder cantarlas e interpretarlas en iglesias y auditorios. ¡Es un lujo!
Y qué decir de poder formar parte de una orquesta y actuar con músicos profesionales. El aprendizaje es total. Porque no solo la música es beneficiosa por sí misma —que lo es a cualquier nivel—; cuando tú formas parte de ella y la estás interpretando, eso cala, y en un niño lo envuelve hasta transformarlo.
Suponemos que el feedback que estáis recibiendo de alumnos y familias es muy positivo.
Nosotros contamos con una gran ventaja, y es que los niños que están en nuestro coro son niños que han querido estar ahí; esto no es una clase al uso y nadie les ha obligado. Simplemente se les lanzó una idea y ellos quisieron formar parte.
Entonces, partiendo de esa base, esos niños ya van totalmente motivados y, claro, esa motivación se transmite a las familias. La verdad es que estamos recibiendo muy buenas críticas y acogida; la mayor parte de las familias se están volcando y haciendo lo que haya que hacer para colaborar.
Fíjate que hay eventos que son fuera de horario escolar, incluso en período vacacional, y las familias están trayendo a los niños y quedándose en los ensayos, y todo eso se nota en el resultado. Al final somos todos un equipo: niños, papás y nosotras, las coordinadoras.
Da la sensación de que es un reto continuo, ¿no?
Todas las canciones, todos los ensayos, todos los eventos son un reto. Pero si me tuviera que quedar con algo, con lo que más me ha satisfecho después de tanto trabajo, diría que ha sido el concierto de Año Nuevo del año pasado, cuando cantamos en el Auditorio Margarita Lozano junto con la Orquesta Sinfónica de Lorca; fue una maravilla.
Habéis vuelto a empezar el 2026 formando parte, por segunda vez, del concierto de Año Nuevo junto con la Orquesta Sinfónica de Lorca.
Este año la organización incluso ha superado la del año anterior. Nos tocó cantar minutos antes de las diez, pero antes los niños tuvieron su refrigerio y sus bocadillos, y estuvieron compartiendo camerinos con los músicos.
Íbamos con cuatro temas; salió todo muy bien y el lleno en el auditorio fue casi total. Nos encantó la experiencia y es algo que muy pocos niños tienen la oportunidad de vivir: poder cantar junto a una orquesta sinfónica en directo es un lujazo, y ese recuerdo se les quedará para siempre a los niños y a los padres, que pudieron comprar sus entradas e ir a verlos.
En resumen, una sensación buenísima. Fue precioso poder cantar en un auditorio de la envergadura del que tenemos aquí, el Auditorio Margarita Lozano, con la Orquesta Sinfónica de Lorca. Además, Ginés, que es el director, nos trata siempre fenomenal, y Marcos, el director del Conservatorio Narciso Yepes, nos dejó ensayar allí en las instalaciones. Todo el proceso nos gustó muchísimo.
¿Alguna anécdota o experiencia especialmente gratificante que quieras resaltar en esta corta pero intensa trayectoria?
Todos los eventos han sido muy gratificantes y no me olvidaría de ninguno, pero me quedaría con algo que sucedió hace bien poquito: cuando la dirección del Parque Almenara de Lorca quiso contar con nuestro coro para el encendido de las luces navideñas, junto con los niños de Down Lorca.
Nos pidieron que preparásemos tres temas para cantar y así lo hicimos, pero tuvimos muchas sorpresas al estar allí: todo el público que asistió a vernos, la reacción de la gente que estaba en el centro comercial, los fuegos artificiales, el encendido justo enfrente de nosotros, los cohetes… Los niños alucinaron al formar parte de un evento así.
Me quedo con ese por ser el más cercano en el tiempo, pero, insisto, todos han sido gratificantes y bonitos.
Habéis ganado el segundo premio del primer concurso de villancicos del Paso Morado. ¿Qué ha supuesto para vosotras este reconocimiento?
Estamos muy contentos por haber ganado este segundo premio en el certamen de villancicos de coros escolares organizado por el Paso Morado de Lorca.
Nosotros llevábamos algunos temas preparados para el encendido del Parque Almenara y pensamos en presentar esos, pero nos dijeron que tenía que ser todo en directo y que no podíamos llevar nada grabado. Así que, gracias a nuestra coordinadora Isa Navarro, que tocó la guitarra en uno de los temas, y a otra compañera, la directora del coro del CEIP San José, María del Amor, que también quiso tocar con nosotros otra pieza al piano, pudimos presentar dos temas.
La verdad es que salimos con la sensación de que lo habíamos hecho muy bien. También escuchamos a los otros coros, que lo hicieron genial. Y cuando nos dijeron que habíamos ganado el segundo premio, nos sentimos felicísimos.
El premio, que consiste en 500 euros, irá destinado por completo a comprar material para nuestro coro. Estamos pensando en invertirlo en nueva equipación de invierno, como sudaderas u otra prenda de abrigo, ya que solo tenemos polos de verano serigrafiados con nuestro logo.
Pero no solo el premio monetario es importante; la sensación de que valoren y premien ese esfuerzo es increíble, sobre todo para los niños. El año que viene nos volveremos a presentar y, por supuesto, intentaremos ganar el primer premio.
























